Anna Sammarone

Abogada dedicada a la moda, Anna representa la posibilidad de cambiar un recorrido de vida preestablecido para seguir un sueño abandonado en un cajón. Cuando el sueño se desborda del cajón, la diseñadora de Molise decide dejarse llevar por la corriente y por los acontecimientos.

Nace un taller en su ciudad natal, Molise, donde los recuerdos de infancia se mezclan con las experiencias vividas, nacen colecciones diseñadas por ella y realizadas por manos de hada que embellecen telas suaves y sedosas y cortes cuidados al máximo.

Y en 2011 la Molisana se tira de cabeza en el mercado, trabaja sin descanso durante dos años, relanzando la marca con coraje, rediseñando el pack e invirtiendo coherentemente en la sala de máquinas y en la formación del equipo. Energía pura, 100% adrenalina. 


La empresa está en plena efervescencia, la filosofía de la fábrica de puertas abiertas deja espacio al diálogo, a la mezcla, al diseño.


Buscamos un mensaje contundente, único, un camino virgen para explicar la calidad. La Molisana comparte con Anna el cuidado del detalle, la búsqueda incesante de una manufactura atemporal, en el que la materia prima es fuente de inspiración. El binomio entre comida y moda llega en un soplo, como una iluminación, y se le encargan los dos primeros diseños.

Anna Sammarone sintetiza en dos creaciones estupendas el sueño empresarial de la cadena íntegra al que el mercado responde positivamente, llegan al corazón y celebran el proyecto de estar de nuevo entre los líderes del mercado después de años de silencio.

Las creaciones tienen un gran éxito, dan la vuelta al mundo en eventos y ferias y rompen la rutina de contextos en los que no está prevista una prenda de ensueño. Perfectas, tanto el papel estampado, que muestra en megacarteles las imágenes de la Sastrería de la Pasta, capaces de emocionar y representar la empresa con un mensaje único e impactante de la Calidad y del auténtico made in Italy.