Dal 1912 realizziamo il sogno di ogni spiga

Esta es la historia con final feliz de una empresa fabricante de pasta 100% italiana, que ha sabido resurgir de una época difícil y volver a ser la 5ª marca nacional. En 2011, el grupo Ferro di Campobasso, molinero desde 1910 y muy conocido en el sector de la molinería, compró la fábrica de pasta e hizo realidad el típico sueño italiano de la cadena integral, una ventaja competitiva que solo corresponde al 10% de las empresas del sector agroalimentario. Tres años de duro trabajo, pasión y sacrificio, para aumentar la cuota de mercado de la marca del 0,3% de febrero de 2011 al 4,5% de febrero de 2014. ¡No es que hayamos partido precisamente de una situación de ventaja! ¡Al contrario! La empresa tenía pérdidas y estaba prácticamente fuera del mercado. Era necesario arremangarse las mangas y empezar desde cero. Pero ese era precisamente el reto, saber que había la posibilidad de relanzar una marca que hace 30 años era una de las más vendidas. Esto ha comportado unas ingentes inversiones en los departamentos más delicados. La planta actual es otra respecto a la de hace dos años: en 24 meses hemos invertido más de 12 millones de euros para una renovación radical de las líneas de producción, de los almacenes, de la sala de máquinas y del envasado.

Hoy tenemos 10 líneas de producción con una capacidad de elaboración de pasta de 444 toneladas diarias, 18 líneas de envasado que ofrecen todos los tipos de embalaje y hemos construido almacenes automatizados para un total de 33.000 palés, con lo que hemos conseguido una plataforma logística muy avanzada. Ofrecemos una gama de aproximadamente 100 formatos y una producción interna de pasta al huevo que representa la flor y nata de la empresa. Por último un proyecto muy anhelado es el de la trigeneración, que nos permitirá reducir nuestra huella medioambiental.

¿Cuál es el secreto? ""El privilegio de gestionar la totalidad de la cadena de producción ha sido siempre garantía de calidad del producto final, - afirma Rossella Ferro, Directora de Marketing - Una calidad que el consumidor reconoce y valora." Nuevo paquete, renovación total de los departamentos más delicados, filosofía de fábrica de puertas abiertas, nuevas promesas de marca y sobre todo un producto excelente hecho con materias primas de calidad trabajadas en el Molino del grupo: la autenticidad, la única fuerza que realmente fomenta la compra.

"La historia y las empresas están formadas por personas, en especial por aquellas que con su trabajo enlazan distintos ámbitos y por tanto crean innovación. El nuestro es sin duda un resultado coral de todos los que, unidos como los dedos de la mano, han trabajado motivados por el logro del objetivo común demostrando coraje y abnegación. - declara Giuseppe Ferro, Consejero delegado del grupo - "Hemos creído firmemente en el valor del equipo; lo hemos ido construyendo con el tiempo y hemos creado un equipo de personas jóvenes y motivadas, con perfiles profesionales distintos y complementarios y un enorme entusiasmo por la empresa y sus proyectos al más puro estilo italiano. Considero que hoy la misión de los empresarios italianos es recuperar la confianza con ejemplos honestos y fomentar la cultura del trabajo alentada por la esperanza pero también por la prudencia. Ahora es el momento de replantear nuestro camino."


El made in Italy no es tan solo una serie de productos, sino también un sistema de valores. Quién compra un producto italiano decide compartir un pedazo de nosotros, de nuestra historia y de nuestro know how.


En el imaginario colectivo de los consumidores de todo el mundo, nuestros productos evocan excelencia productiva y calidad de vida: la cultura atemporal, el paisaje sorprendente, la creatividad innata, la pureza de la arquitectura, el saber transformarse y el saber acoger.

El made in Italy es el marco que define nuestro pasado y en el cual podemos reencontrar el hilo para construir el futuro, para recuperar nuestro puesto en el mundo.